Hola, soy Vale!
Acompaño a personas que sienten que la comida se ha convertido en un problema diario.
Si sientes que ya lo has intentado todo, no estás sola. Aquí no vas a encontrar menús ni reglas, sino un espacio para entender qué hay detrás de esa relación difícil con la comida, y construir algo más flexible y libre de culpa.
Si en tu día a día...
Piensas en comida gran parte del día, aunque no quieras
Comes "bien" toda la semana y sientes que todo se descontrola el fin de semana
Te cuesta parar de comer una vez que empiezas
Clasificas los alimentos en "buenos" y "malos", y evitas los "malos" a toda costa
Sientes alivio o control cuando comes menos, aunque tengas hambre
Evitas comer frente a otras personas, o comes a escondidas
Haces ejercicio para "compensar" lo que comiste
O ya tienes claro que...
Tienes un diagnóstico de TCA
Restringes de forma importante y te cuesta comer lo suficiente
Los atracones se repiten y sientes que no puedes controlarlos
Tu relación con la comida ya está afectando tu salud física, mental y social
Entiendo que estés cansada de probar dieta tras dieta, empezar de nuevo cada lunes, de leer libros de nutrición, de seguir planes de alimentación, dejando de comprar esos alimentos que tanto te gustan para no tenerlos en casa. Entiendo que también te dé miedo ir a la nutricionista, una vez más, cuando te has sentido juzgada, incapaz de poder seguir los menús. Quiero decirte que tras años de acompañar a personas con una relación difícil con la comida, esto lo he escuchado en sesión tras sesión. Y no, no eres tú. Y no necesitas otra dieta disfrazada de "cambio de estilo de vida".
En la relación con la comida, no siempre se trata de la comida, muchas veces se trata de lo que está pasando por debajo. Por eso mis consultas son un espacio seguro, sin dietas, sin juicios y sin peso como centro, donde hablaremos de qué hay detrás de tus atracones, tu restricción o tu necesidad de control, y de cómo tus emociones, el contexto, tu historia, entre otros aspectos se conectan con tu forma de comer, para ir soltando, poco a poco, lo que te hace daño. Te acompañaré a cuidarte sin dietas y a sentirte en libertad con la comida.
No se trata de comer perfecto, ni de amar la comida o tu cuerpo todos los días, eso también puede ser agotador. Se trata de que la comida deje de ser un problema, de vivir con más calma y recuperar espacio mental. Y así se ve eso:
Comes sin hacer cálculos mentales de "cuánto llevo hoy" o "qué me falta compensar"
Sales a comer afuera y disfrutas la conversación y la comida, sin pensar en calorías ni nutrientes
Comes algo que antes era "prohibido" sin que se convierta en un descontrol
Puedes tener "ese alimento" en casa sin que te "llame" todo el día
Terminas el día sin hacer un repaso mental de todo lo que comiste
Disfrutas las vacaciones sin miedo a "fallar". Viajas y disfrutas de los paisajes, nuevas culturas, comida y más.
Puedes hacer ejercicio sin pensar en que te has "ganado" la comida
Duermes mejor y tienes energía para hacer lo que te propones
Tienes hábitos que promueven la salud, pero que también son satisfactorios y placenteros